¿Qué clases de grapadoras existen?
No todas las grapadoras sirven para lo mismo.
Si alguna vez te has preguntado qué clases de grapadoras existen y cuál te conviene elegir según tu trabajo, quédate, porque en un momento verás diferencias que suelen pasar desapercibidas… y que marcan más de lo que imaginas.
Grapadoras manuales: las más comunes
Son las grapadoras clásicas de oficina, perfectas para unir pocas hojas con rapidez. Suelen ser compactas, económicas y fáciles de usar.
Dentro de este grupo encontrarás modelos estándar y de bolsillo, pensados para tareas sencillas del día a día.
Grapadoras de largo alcance
Diseñadas para grapar en zonas centrales de documentos grandes, como revistas o catálogos.
Su brazo extendido permite llegar apuntos que una grapadora convencional no alcanza, ideal si trabajas con presentaciones impresas o folletos doblados.
Grapadoras industriales o de alta capacidad
Cuando necesitas unir grandes cantidades de papel, estas grapadoras son la mejor opción.
Su mecanismo ofrece mayor potencia y estabilidad, lo que permite grapar hasta cientos de hojas sin esfuerzo excesivo.
Grapadoras eléctricas
Perfectas para quienes buscan velocidad y una experiencia sin esfuerzo. Funcionan con batería o enchufe y son muy útiles en entornos donde se realizan muchas tareas repetitivas.
Proporcionan precisión y reducen la fatiga de uso continuo.
Grapadoras de tapicería o de bricolaje
Pensadas para materiales más duros, como madera, tela o cartón grueso.Suelen usar grapas más robustas y tienen un mecanismo reforzado.
Son esenciales en proyectos DIY y trabajos profesionales de decoración o carpintería ligera.
Grapadoras tipo alicate
Muy utilizadas en tiendas, paquetes o etiquetado. Su diseño similar a un alicate permite una presión más controlada, siendo cómodas para trabajos repetitivos de cierre y sujeción.
